viernes, 29 de abril de 2016

Cambio de planes, me quedo en Nagoya

Este día tenía planeado ir desde Nagoya a Nikko (un viaje muy largo) y de hecho ya tenía comprados los boletos (ventaja de tener el JR Pass, no pasa nada si pierdes los boletos!), pero estaba tan cómodo en el hotel que decidí descansar, desayunar helado y café (gratis en el hotel jejeje) y visitar la ciudad de Nagoya.

Al fondo el Museo de la Ciencia de Nagoya

Salí alrededor de las 11 am con rumbo al Osu Kanon. En el camino me encontré con el parque Shirakawa, donde se encuentra el Museo de la Ciencia y el Museo de arte de Nagoya, un lugar muy bonito y escénico! Aunque no me detuve en los museos me gustó pasar por ahí.

Osu Kanon y el Matsuri
Posteriormente llegue al Osu Kanon, un templo que fue construido primero en la Prefectura de Gifu y mudado a Nagoya en 1612, como su nombre lo dice, adoran a la diosa Kanon y tuve la suerte de estar durante el Matsuri, hubo festivales de tambores, desfiles y ceremonias religiosas, fue muy bello todo lo que vi, escuche y olí.

Jardín Tokugawa
Posteriormente me fui caminando al Jardín Tokugawa, toda una maravilla, hay varias entradas dependiendo si quieres entrar sólo a los jardines o incluyendo el museo, yo estaba con ganas de visitar únicamente los jardines pues no andaba de humor para museos y debo decir que quedé encantado, caminar por los senderos entre los árboles, escuchando el sonido de las aves y el agua corriendo, juntando el aire fresco y viendo toda clase de flores fue una de las experiencias más lindas de mi estancia en Japón. La entrada sola fue de 300 Y, aunque me doy cuenta de que puedes comprar un boleto mixto para también entrar al Castillo de Nagoya por 640 Y. Si quieres entrar también al museo es de 1350 Y (creo que por eso no tenía “ganas” de entrar jejeje)


Aquí me pasó otra cosa que sólo en Japón se solucionaría, al salir del jardín decidí descansar en una banca y me puse a ver mis fotos en la cámara, me paré, caminé alrededor de 20 minutos y me di cuenta que la había olvidado, me regresé corriendo (bueno lo intenté) y al llegar ahí estaba mi cámara, había gente al rededor y ni siquiera se les ocurrió agarrarla, en serio que esta cultura es de otro mundo.

Castillo de Nagoya

El último punto de mi recorrido fue el Castillo de Nagoya, la entrada cuesta 500 Y, debo decir que no es tan bonito como el castillo de Osaka, pero tiene su encanto, dentro hay un museo que narra su historia y la de la ciudad. Lo bonito de este lugar a parte del gran jardín que lo rodea, no es el castillo si no el Honmaru Goten (palacio) el cual tiene tatami y varias pinturas sobre las paredes “HERMOSíSIMAS!!!” en serio que es uno de los lugares más bonitos que visité de Japón y si tienes tiempo lo recomiendo muchísimo. Actualmente sigue en reconstrucción (pero si te permiten entrar) hasta el 2018 se terminará la obra. Pondré una foto de la red, porque las de mi celular apestan. 
Honmaru Goten
Terminando mi recorrido me fui caminando hasta la estación de tren para tomar mi Shinkansen para ir de regreso a Tokio. De ahí tomé el metro a Akihabara pues ansiaba conocerla de noche! Y es una locura! Todos los letreros de neón prendidos, los sonidos de las máquinas y los puestos, amé todo ese caos tan ordenado (totalmente japonés). 

Akihabara de noche

De ahí me fui caminando a mi nuevo hostal, a través de los barrios habitacionales de Tokio, nunca pero nunca me había sentido tan seguro caminando en la noche en callejones oscuros, amo caminar de noche y amé caminar en Tokio de noche, me recordó a muchos ánimes jejeje. En fin, llegué al Kao San Origami y me dieron mi habitación compartida para 8 personas por 3,200 Y la noche, me bañé me comuniqué con mi familia y a dormir.

La ruta por Nagoya


lunes, 25 de abril de 2016

Hiroshima y Miyajima



De Nagoya tomé el Shinkansen que me llevaría a Hiroshima y de ahí el metro para ir a la estación Miyajimaguchi y posteriormente el ferry (todo incluido en el JR pass) para llegar a la isla de Itsukushima. En el ferry se puede tomar una de las fotos más emblemáticas de Japón, la Torii flotante (la cual se me perdió junto con mi cámara) pero aquí les dejo una que saqué de internet.

Aquí comí una brocheta de pulpo por 150 yenes y comencé mi recorrido por la Isla. El primer punto fue el templo de Itsukushima, este templo, al igual que la Torii está construido sobre pilotes que lo elevan por arriba del mar, con marea baja se alcanza a ver la arena y se puede caminar hasta la Torii, me tocó presenciar una boda en este templo. Me gustó mucho, la entrada cuesta 300 yenes y vale la pena pagarlos.

Mi desayuno-comida
El siguiente destino fue el Salón Senjokaku el cual se encuentra subiendo unas escaleras casi a la entrada del Templo de Itsukushima. Para entrar te cobran 100 Y, dejas tus zapatos y caminas sobre la duela, aquí se encuentran muchas pinturas originales. De aquí me dirigí hacia el templo Daisho-in, el cual se encuentra en las faldas del monte Misen y es uno de los más importantes del Budismo Shingon, aquí se encuentran muchas estatuas de buda con gorritos de tela muy interesantes, la entrada es gratis. En esta isla también te encuentras con varios venados que caminan junto al hombre como si nada.

Templo Daisho-in
Para continuar decidí subir al Monte Misen, hay varias opciones y leí que la ruta que sube por el templo Daisho-in (que fue la que tomé) es la que tiene los paisajes más bellos, además existe un teleférico que te lleva casi hasta la cima. La caminata es muy bella, no es tan difícil y te tardas poco más de una hora para llegar a la cima. Algo que me dio algo de miedo es la cantidad tan grande de anuncios que hablan a cerca de mordedura de serpiente, si pasa llamar a emergencias (y uno sin señal en el celular!) en fin no pasó nada malo. En la cima te encuentras con el observatorio Shishi-Iwa que es de donde se aprecia en todo su esplendor la isla. Además puedes visitar el templo del amor (Reikado o de la flama espiritual) y el Misen Hondo.

Desde la cima del monte Misen

Al llegar a la cima ya me estaban temblando las piernas de lo cansado así que decidí regresar en funicular el cual se encuentra a 100 metros (de altura) menos que la cima, así que aunque tomes el teleférico tendrás que caminar. Este se divide en dos estaciones y te cobran 1000 Y para utilizarlos (1800Y ida y vuelta). Así terminé mi visita a esta bella isla.
Castillo de Hiroshima

Tomé el ferry de regreso, tome el metro y me bajé en la estación Hakushima, de ahí caminé por la calle hasta pasar por el Castillo de Hiroshima, al cual no me animé a entrar porque fue destruido durante la segunda guerra mundial. Continué hasta llegar al Monumento de la Paz de Hiroshima, el domo de la Bomba A (A-Bomb dome) el cual anteriormente fue el edificio de promoción industrial de la prefectura y fue uno de las pocas edificaciones que se mantuvieron en pie después de la explosión de la bomba atómica.
Monumento a la Paz
Me quedé ahí mucho tiempo, esperé a que anocheciera, solamente pensando, mucho, a cerca de todo y nada, fue uno de esos momentos viajeros que siempre recordaré. Caminé en la noche rumbo a la estación disfrutando del río y el paisaje urbano. Al llegar a la estación (como faltaba media hora) me decidí a buscar un espacio para fumar, encontré un letrero grande  de no fumar pero todos estaban fumando! La primera vez que veo que algo así pasa en Japón, y como dice el dicho, a donde fueres haz lo que vieres…



Al llegar a Nagoya regresé al hostal para ver si tenían lugar (no había reservado y en la mañana me dijeron que regresara en la noche) no había, me la pasé cerca de una hora buscando alojamiento, con lluvia y todo, no había nada. Hasta busqué en los café internet con cama, todo lleno! Decidí buscar un hotel de negocios para descansar bien por primera vez en el viaje y encontré el “Calm” Bussines hotel, por 7000 yenes!!! Mucho más de lo que había estado pagando pero lo desquité, te dan una sopa instantánea y todo el helado que quieras! En fin me bañé, cené (puros dulces y helado) y me metí a la cama que estaba deliciosa.

lunes, 18 de abril de 2016

Takayama Matsuri


Este fue el día más difícil en la planificación del viaje pues no encontré alojamiento en Takayama, en época del festival  de otoño (Takayama Matsuri) es casi imposible si no reservas con 6 meses de anticipación, los lugares que quedaban estaban carísimos y bastante lejos del centro (kilómetros), así que si quería ver el festival, tendría que ir y venir en el mismo día, eso hice. El día anterior reservé mi boleto para ir en Shinkansen a Nagoya y de ahí tomar el tren panorámico que me llevaría a Takayama.

Este fue mi primer viaje en Shinkansen, el JR Pass incluye los trenes bala excepto el Nozomi que es el que menos paradas hace y llega más rápido, pero la diferencia entre ese y el Sakura o el Hikari realmente no es mucha. Te dan el número de asiento y al ser la primera vez la velocidad la sentí un poco incómoda pero te acostumbras rápido. El siguiente tren ya no tenía asientos reservados pues al ser el festival los japoneses son muy organizados y compran con mucha anticipación, tenía duda de cómo era la dinámica de los asientos no reservados. La cosa está así, el que llega primero al asiento se sienta… Y ya! Jejeje como yo me subí en Nagoya el tren iba vacío y sin dificultad tuve mi asiento, poco a poco el tren se fue llenando y mucha gente le tocó parada. El paisaje es muy bello y vale la pena sentarse junto a la ventana.

Interior del Takayama Jinya

Llegué a Takayama alrededor de las 10 am y me dirigí al Takayama Jinya, el cual fue la sede del gobierno de la prefectura. Es muy bello el recorrido con las paredes de papel y los tatamis, me gustó bastante y lo recomiendo, al final puedes encontrar un sello para tu pasaporte (yo lo pongo en mi pasaporte viejito). La entrada cuesta 430 yenes.

Pueblo antiguo

Posteriormente me fui caminando por el pueblo antiguo, lleno de casitas tradicionales muy muy bellas, hasta que me encontré un Family Mart y me compré 3 onigiris (mi comida del día jejeje), que por cierto son muy baratos y si viajas con bajo presupuesto son la opción pues son llenadores.

Me gasté como 350 Y por los 3!!

Caminé hasta el templo llamado Sakurayama Hachiman-gû que es donde inicia el Matsuri. El pasillo que lleva al templo está rodeado de carros alegóricos muy hermosos. Para entrar al templo necesitas esperar turnos. Dentro del templo se realizan varias ceremonias que inician desde niños de alrededor de 3 años hasta ancianos, pura cultura, me encantó.

Rumbo al Sakurayama 

A la 1 pm inicia la “Procesión Mikoshi” que es cuando los carros alegóricos recorren el pueblo y el Mikoshi contiene a la deidad del templo Sakurayama. Yo esperaba algo mucho más estrambótico, pero fue muy solemne. Al terminar el desfile, decidí descansar un rato y en la parte posterior del templo puedes subir unas callecitas e internarte en un parque solitario en el cual puedes reflexionar mucho, estaba en un estado tan increíble que me quedé ahí durante horas.

Mi parque para reflexionar
Bajé para ir a los numerosos puestos callejeros que se encuentran a lo largo del río donde puedes consumir muchas golosinas. A las 6:00 pm Inicia el recorrido nocturno y ahí es donde se vive la magia pues todos los carros se llenan de luz, se escucha la música tradicional en fin, ese si me encantó. Si visitan Japón por esas fechas o en abril recomiendo mucho que incluyan Takayama en su itinerario.

Media hora después con la oscuridad se ve hermoso

A las 20:00 hrs abordé el tren de regreso, ahora me quedaría en Nagoya. Aquí me pasó algo que me hizo amar la cultura japonesa. Como ya venía muy cansado estaba revisando los boletos que adquirí para el día siguiente ir a Hiroshima pero me quedé dormido, me desperté en Nagoya y me dirigí al hostal, al llegar e intentar pagar me di cuenta que no traía la cartera, me desesperé y el recepcionista del hostal me dijo que no me preocupara, marcó a la estación, me hizo unas preguntas respecto a las características de la cartera y me dijo: que mañana pases por ella a la estación, alguien la devolvió…  Increíble la cultura japonesa.



Me hospede en el Guest House Wasabi Nagoya por 2,800 yenes en habitación de 16 personas, la ventaja de este hostal es que las camas son tipo cápsula con televisión y todo, muy cómodo y de buenas instalaciones. Quedé muerto después del día tan ajetreado, sobre todo por los transportes.

jueves, 24 de marzo de 2016

Ahora si, a recorrer Kioto



Este día se lo dediqué a recorrer Kioto, originalmente tenía planeado pasar dos días aquí, pero por el problema del JR Pass me retrasé un día. Lo primero (que recomiendo mucho) es comprar el pase por 500Y que te da acceso al sistema de autobuses de Kioto ilimitado, teniendo en cuenta que varios lugares están alejados uno de otro y que cada camión cuesta entre 150 y 200 Y, lo desquitas con solo 3 trayectos.

Cementerio

El primer destino que recorrí fue el Kiyomizu-dera, el cual fue un finalista para pertenecer a las nuevas 7 maravillas del mundo. Para llegar a él tienes que pasar por una escalinata larga, posteriormente cruzar un cementerio y siguiendo las direcciones que te ponen, subir más escaleras y por fin llegas. Una decepción! Estaba cerrado y hasta el día de hoy no tengo idea de por qué, seguro regreso a Kioto y seguro lo conoceré algún día! El cementerio es hermoso y me sirvió para meditar varios asuntos personales que me aquejaban en ese momento.


La ruta que seguí fue la siguiente:

Añadir leyenda

Para llegar a todos los lugares los autobuses, como lo mencioné anteriormente, son la opción, en cada parada te mencionan cuál es el siguiente autobús y si tienes un mapa a la mano es muy fácil saber cual tomar.

El siguiente destino fue el parque Maruyama, en donde se encuentra el Chion-in, el recorrido por el parque fue agradable (nada fuera de lo común) y la construcción bastante grande y bonita, es el templo mayor del Budismo Jodo, lo que más me gustó fue la puerta “Sanmon” que es la entrada principal pero yo ingresé por la parte posterior y fue lo último que vi del templo.
El siguiente destino fue el Ginkaku-Ji (templo plateado) 400Y , el cual es un Templo Zen, lo hermoso de este lugar son los jardines zen que se encuentran alrededor de él al igual que la vegetación, muy recomendable visitarlo. En el pasillo que da hacia el templo hay muchísimos vendedores, ahí me encontré a una ancianita hermosa que me intentó vender una ilustración… y lo logró, su vocecita hermosa me cautivo y no pude hacer nada más que soltarle los 1000Y que me costó jejeje. Al terminar el pasillo se encuentra el llamado “paseo de del filósofo” el cual cuenta con un río y muchos árboles, sirve para meditar mientras caminas y cumple su cometido.
Ginkaku-ji
Lo siguiente fue ir al Palacio Imperial de Kioto, los jardines son bastos y para llegar a cualquier lugar hace falta caminar un buen rato. Había leído que para entrar necesitabas apartar lugar vía internet, yo no lo hice y me presenté, me mandaron a la oficina de turismo y listo, entrada gratuita para las 3 pm.

Kinkaku-Ji

Como me sobraba tiempo tomé mi camión con rumbo a el Kinkaku-Ji 500Y (templo dorado). Este también es un Templo Zen, los pisos de arriba están cubiertos con láminas de oro, de ahí su nombre, afortunadamente me tocó día de mucho sol el cual se reflejaba en el templo dando una vista hermosa, los jardines alrededor igual son bellas, me gustó, sobre todo porque a estas alturas tanto templo japonés me estaba hartando y ver uno dorado refrescó mi mente jejeje.

De regreso al Palacio Imperial de Kioto, el recorrido es guiado y vas por los patios principalmente, las estancias están abiertas para su observación pero no puedes entrar, aquí me explicaron los componentes de los jardines japoneses: plantas, rocas y agua, por eso son tan bellos!! El recorrido me gustó y las salas hermosas.


Ya estaba por ponerse el sol cuando terminé el recorrido, así que me dirigí al Museo Internacional del Manga 300Y, yo como fan del ánime no me lo podía perder! Es bastante entretenido, te explican mucho a cerca de este arte y puedes leer lo que quieras! Si sabes japonés obviamente, aunque hay mangas en muchísimos idiomas, incluido el español. Solamente lo recomiendo si eres fan de este arte, si no lo eres y quieres conocerlo también.



Salí ya de noche del museo y me dirigí hacia el distrito de Gion donde se pueden encontrar Geishas caminando por las calles, al dar vuelta por la calle de Pontocho me encontré a mucha gente fotografiando una casa la cual resultó ser una Okiya (casa de geishas) y una de estas artistas estaba por salir, o eso pensaba la gente, esperé un rato y no pasó nada, cerraron las puertas y todos decepcionados partimos, unos 5 minutos después me encontré a una geisha caminando hacia mi acompañada de dos hombres, pude ver una geisha!! Fui muy muy feliz.

Continué caminando por pontocho, el cual es un callejón muy bonito, recuerda a ese Japón de principios de siglo (o por lo menos como se ve en las películas) lleno de restaurantes y bares muy pero muy caros! Pasear solamente es una bonita experiencia, ahora que si tienes dinero para gastar seguro la pasarás muy bien. De ahí me fui caminando al hostal que estaba algo cerca.

Mi estancia en Kioto me gustó muchísimo, claro que me faltó bastante por visitar, pero si estoy seguro de regresar a algún país ese es Japón, así que no me preocupo.

lunes, 7 de marzo de 2016

Una vuelta por Valle de Bravo

Valle de Bravo es uno de los 5 pueblos mágicos del Estado de México, se encuentra a 2 horas y media de la Ciudad de México y es perfecto para un viaje de fin de semana.

Por cuestiones personales salimos a las 3:00 p.m. de la terminal central de autobuses de poniente, la cual se encuentra saliendo del metro observatorio (línea 1 rosa). El costo del autobús fue de 210$ por persona.

Rumbo al centro

La terminal de los autobuses de Valle de Bravo se encuentra a unas 4 cuadras caminando del centro del pueblo, uno se puede guiar fácilmente por la iglesia de San Francisco de Asís que se ve desde lejos (o con el siempre fiel google maps jejeje). 

Interior

Dicho templo es muy bello y vale la pena recorrerlo, lo extraño es que su fachada no se encuentra viendo hacia el kiosko, sino de lado, se ve curioso. Llegamos alrededor de las 5:30 pm y solo nos dedicamos a pasear por el pueblo el cual es muy pintoresco y bastante bello para contemplar.

Centro

Cenamos en la nevería unas hamburguesas y probamos el agua de arrayán, que delicioso! que se encuentra en un balcón en el mero centro y nos hospedamos en la Pensión Familiar Mary por 600 pesos la habitación familiar (4 personas).

Agua de horchata y de arrayan
Al día siguiente nos levantamos alrededor de las 8 am y tomamos un taxi colectivo en la esquina este elo de noviadel centro (junto al bar “central”) y por 15 $ por persona te llevan a la cascada Velo de Novia (creo que he conocido al menos 4 con ese nombre jejeje). La cascada es bonita, fotogénica y sobre todo refrescante! El agua está muy fría pero toda la vegetación te protege del sol, ahí se pueden rentar caballos o hacer un día de campo. Rodeamos la cascada y subimos la pendiente para salir de nuevo a la carretera para tomar el taxi colectivo de regreso al centro.



Desayunamos unos tacos de cabeza deliciosos (15$ cada taco) en un puesto que se encuentra junto a la base de taxis. Ya comidos fuimos al mirador que se encuentra en la calle Cruz de Misión, a unos 10 minutos caminando del centro. Hay otros miradores como el que se encuentra donde se lanzan los parapentes o el de la peña. Posteriormente fuimos al embarcadero para tomar un barco (75$ por persona) por la presa y relajarnos durante la hora que dura el recorrido.


El camión de regreso a la Ciudad de México salió a las 4:30 hrs y llegamos a descansar a las 7 pm, un fin de semana muy bueno y que me permitió conocer otro pueblo maravilloso de mi México.


lunes, 22 de febrero de 2016

Visita a Nara y al Fushimi Inari Taisha

Aunque la habitación la compartía con otras 9 personas dormí como rey! Descansé muchísimo! Y con las pilas cargadas puse rumbo a la estación JR de Kyoto para cambiar el JR pass, el hostal está como a media hora caminando, llego a la estación, me formo, espero y no lo puedo cambiar, necesitaba forzosamente el pasaporte! Lo dejé en el hostal (ya sé, soy muuuy tonto, pero la regué) una hora después regreso, hago el trámite y pongo rumbo a Nara, la cual se encuentra como a 50 minutos de Kioto.

Me volví adicto a los refrescos japoneses
Al llegar en la estación se encuentra la oficina de turismo, cogí un mapa y puse rumbo al parque Nara, esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es famosa por dos cosas, una de ellas es la cantidad de ciervos que se encuentran en el parque, en las calles y son muy sociables, se te acercan y algunos se dejan agarrar y tomar fotos. El parque es muy bonito, lleno de árboles, símbolos, una especie de tubos circulares con kanjis que dan vueltas y lámparas de piedra. Primero fui hacia el Kasuga Taisha y al santuario Wakamiya que se encuentran al sur del parque, son unos templos de pilares anaranjados muy bonitos, la entrada cuesta 300 yenes, me quedé observándolos un rato y después regresé mi camino y fui en dirección norte.

Selfie!

La segunda razón por la que Nara es famosa es por una de las construcciones más bellas que he visto en mi vida, tanto por su arquitectura como por su tamaño, es templo Todaiji, la razón por la que estaba aquí. Es la construcción de madera más grande del mundo, te recibe con un portal gigantesco, que conforme te acercas se va haciendo más grande, en los laterales se encuentran unas estatuas de madera gigantes que parecen demonios, la entrada cuesta 500 yenes y desquitan al 100%!

Uno de los guardianes

El Daibutsu Den es donde se encuentra el Buda más grande de Japón y es una construcción es majestuosa y gigantesca! En uno de los pilares se encuentra un agujero del tamaño de una fosa nasal del buda, si lo logras pasar se supone que alcanzas la iluminación. Recorrer este recinto me llenó de paz y emoción y miles de sentimientos, pues este tipo de Japón era el que yo buscaba, cómo me hubiera gustado ver los cerezos en flor!

Perdón por la foto pero fue sacada con el celular

Terminando este recorrido recorrí los jardines del templo y posteriormente compré un "dango" un dulce japonés hecho de masa de arroz y cubierto con una salsa entre dulce y salada que no me gustó nada, me costó 100 yenes pero no me quedaron ganas de volver a probarlo jejeje.

No me gustó :(
En el regreso me encontré con un cenicero, en Japón eso significa que se puede fumar en ese lugar, encendí un cigarrillo y un policía llega corriendo y me dice: up! Up! Yo todo espantado quise apagar el cigarro pero me dijo: No! No! Up! Up! Estaba realmente confundido! De nueva cuenta intenté apagarlo y con mímica me indicó que solamente podía fumar en la banqueta (que medía como 30 cm de ancho), no se podía fumar en el paso peatonal, Japón es muuuy extraño!

A la izquierda no se puede fumar, a la derecha si...

De regreso a Kioto me bajé en la estación Inari, para recorrer el hermoso Fushimi Inari Taisha, un templo sintoísta famoso por las miles de tori (portales hechos con 3 maderos cruzados) que le dan una vista muy hermosa! El templo se encuentra justo en la salida de la estación del tren así que no hay pierde. A la entrada del templo te encuentras con una Tori enorme y al subir las escaleras un templo con un cascabel, el cual puedes tocar, y mucha gente aventando monedas, es gratis y está abierto las 24 horas, cuidado con los zorros para que no les gasten bromas!

Fushimi Inari Taisha

Más arriba se encuentran varios pasillos todos conformados por toris anaranjadas inmensos, que te llevan a diferentes estaciones, yo me salí del camino principal siguiendo unas flechas y me interné en el bosque, ahí pude apreciar paredes enormes de bambú movidas por el viento, también un cementerio muy extraño y algunos santuarios desperdigados, como ya estaba oscureciendo decidí regresar al camino principal. Las toris son donadas por empresarios en busca de favores para que su negocio crezca, es por eso que hay miles de ellas alrededor de todo el templo.

Pasillos de Toris anaranjadas

Al iniciar la subida me encontré con una pareja de Boston que estaba de visita en Kyoto y subimos juntos, las subidas son un poco pesadas pero se disfrutan muchísimo pues se encuentran muy bien iluminados y están llenos de estatuas, las de zorro abundan y varias personas dicen que juegan bromas por la noche. Al llegar a la cima al templo principal la pareja me invitó a brindar con sake y Kampai! Mi primer trago de sake en Japón!



Después de apreciar las vistas en varios miradores abordé de nueva cuenta el tren (incluído en el JR pass) y me bajé en Kyoto, ahí pude disfrutar en la salida de la estación un espectáculo de fuentes iluminadas y caminé de regreso al hostal disfrutando de la noche por los callejones muy bellos de la ciudad.

Vista nocturna del templo

lunes, 1 de febrero de 2016

Visita corta a Osaka

Desperté en frente del Umeda Sky Building, uno de los atractivos principales de Osaka, o por lo menos que venían en varias guías, a mí lo que más me importaba era ir a DHL para recoger mi JR pass, la batería de mi celular estaba muriendo al igual que la de la pila recargable (el gps gasta mucha batería) así que me metí a un local: Café tipo 8, para tomarme un expreso (200 yenes) y recargar todos los gadgets. Alrededor de las 9:30 am fui a la oficina de turismo del Umeda Sky para que me indicaran cómo llegar a la oficina de DHL más cercana. Todo un tour pues estaba hasta el sur de la ciudad pero el sistema público de transporte es muy bueno.


Ya con mi JR pass en mis manos, ahora sí, a conocer Osaka. Esta ciudad es la más cercana a lo que acostumbro, las normas no son tan estrictas y las calles son menos limpias, me gustó mucho ese ambiente. Lo primero que visité fue el Castillo de Osaka, mencionado como uno de los más bellos de Japón y el primero del estilo que vi, para llegar te bajas en la estación Morinomiya u Osakayokoen y caminas un buen tramo por los jardines que por ser otoño tenían unos colores muy bellos. El Castillo se encuentra elevado y se ve desde la distancia, conforme te vas acercando puedes escuchar varios músicos interpretando música tradicional japonesa.

Jardines del Castillo
La entrada al castillo cuesta 600 yenes, en su interior se encuentra un museo que explica la historia de la ciudad y tiene muchas armas, armaduras de la época que son hermosas!! Vale la pena gastar para poder apreciar las katanas, espadas cortas y todos los artefactos históricos. Desafortunadamente no te permiten sacar fotografías, pero se quedan grabas en la mente. En el último piso del castillo (puedes acceder a él mediante un elevador) se encuentra el observatorio, en el cual podrás apreciar una panorámica de 360° de la ciudad. El punto malo es que perdió todo el encanto pues parece más un edificio moderno en vez de un castillo antiguo, aún así lo volvería a visitar.

Castillo de Osaka
En verdad estaba cansado, pues no había descansado en cama desde un tiempo atrás por lo que decidí que para los trayectos largos preferiría usar el metro, el boleto cuesta entre 180 y 320 yenes dependiendo de la longitud del viaje, algo caro pero no exagerado. El siguiente punto a visitar fue el parque Tenoji, un espacio lleno de verde donde encuentras a muchos japoneses sentados recibiendo el sol otoñal, hay wi fi gratis y aquí se encuentra el museo municipal de Bellas Artes de Osaka, además del zoológico y un templo muy bonito el Shintennoji suficiente para pasar muchas horas recorriendo este lugar. Para llegar aquí te bajas en la estación homónima.

Tsutenkaku
Caminando un poco más fui hacia Tsutenkaku, una zona comercial y llena de tiendas y restaurantes, bonita para caminar, pero nada del otro mundo. Luego me fui caminando hacia el norte, sobre la calle Sakai-Suji, la cual se me hizo parecida a Akihabara pero más grande, repleta de locales de ánime, manga, electrónicos, juguetes en fin, te puedes quedar mirando toda la vida y te falta tiempo, pues la cantidad tan grande de cosas nuevas no es fácil asimilarlas.

El malinchismo no es exclusivo jejeje 
Alrededor de las 4:30 pm llegué a mi destino soñado, Dotonbori, en realidad este barrio es un ataque multisensorial, desde que llegas y ves los locales de comida con carteles, figuras y robots que sólo en Japón puedes encontrar y al anochecer las luces multicolores te vuelven loco! El oído te complace con un griterío tanto de los locatarios como de los locales y turistas, además de las máquinas y música! El olfato hace que se te haga agua la boca con todo el olor a comida, por donde pases preparan cosas deliciosas! Y no tan caras! Y el gusto, si compras algo de lo que ves ahí te dejará satisfecho. Yo tenía muchas ganas de probar el famoso Takoyaki original de Osaka y la verdad no me arrepentí! Es pulpo capeado bañado en salsa de soya y mayonesa, una delicia! El plato con 10 bolitas me costó 500 yenes.

Takoyaki... Itadakimasu!!
En Dotonbori se encuentra el famoso anuncio de Glico (una marca de dulces) que va cambiando de acuerdo a la temporada, no sé por qué pero es famoso jejeje. También se encuentra un payaso con un tambor que se llama Kuidaore Ningyo, yo no le vi mucho la gracia pero hasta souvenirs de este payasito te venden y todos se la pasan tomándose fotos ahí! Lo que me encantó de Dotonbori fueron los anuncios, calamares, cangrejos, pulpos, manos, payasos, en fin, uno de los lugares más mágicos y extraños que he visitado.


Mi estancia en Osaka estaba llegando a su fin, así que tomé el metro en la estación Namba para dirigirme a la estación Osaka y de ahí tomar mi tren hacia Kioto, con un costo de 700 yenes. Me subí al tren y me quedé dormido, de hecho me pasé una estación! Me regresé y al bajar de la estación de Kioto me sorprendí muchísimo! Después de haber leído bastante sobre Kioto pensé que era algo parecido a un pueblote, muy equivocado! Es una ciudad hecha y derecha que recibe al viajero con la torre de Kioto y una fuente multicolores danzando.

Torre de Kyoto

Tuve que caminar cerca de 40 minutos para llegar a mi hostal el Santiago Guesthouse Kyoto el cual cuesta 2000 yenes por noche y donde pasaría 3 días más, el plan original era llegar el lunes a Kyoto, pero por los problemas del JR Pass perdí una noche y me la cobraron :(  pero por fin dormiría en una camita pues estaba completamente cansado. Me quedé con una impresión bastante positiva de Osaka y definitivamente quiero regresar!