jueves, 19 de julio de 2018

Último día con el coche! Glendalough y Powerscourt


A punto de concluir la vuelta a la isla, este día visitamos el Parque Nacional de Glendalough y los Jardines de Powerscourt.

Glendaloguh se encuentra al norte de Kilkenny y al sur de Dublín. En Gaélico significa “valle de los lagos” y tiene unos paisajes muy bellos. Al encontrarse enclavado entre las montañas Wicklow la carretera tanto antes como después de la visita es muy muy bella, manejar ahí es una delicia.

Hay varios circuitos que se pueden realizar a pie dependiendo del tiempo y de la condición física que presentes. Se puede llegar hasta la cima de los montes de los alrededores o practicar senderismo relajado alrededor de los lagos, de los cuales hay dos el “Lower Lake” y el “Upper Lake”, como teníamos sólo medio día para recorrer el parque hicimos ambos lagos, de postal! La vista es hermosa.


Upper Lake

También hay vestigios arqueológicos; en el siglo V San Kevin llegó a este hermoso paraje y le pareció perfecto para practicar la meditación, por lo que se quedó y con el paso del tiempo comenzó a tener seguidores, así se fundó una orden religiosa y él se convirtió en el primer Abad. La Abadía es lo que se puede visitar en este parque, cuenta con un edificio principal, una torre y un cementerio, me encantó este lugar! Pero la siguiente parada sería menos natural y más moderno pero igual de bello!




Continuamos hacia el norte para llegar a Powerscourt House, cuyos jardines, según National Geografic, son los terceros más bellos del mundo. Esta construcción data del siglo XVIII y se encuentra donde antes estaba un castillo normando.

Y sí, los jardines son maravillosos. Luego luego, al pasar el portal te encuentras con el Jardín Italiano, elegante, soberbio, hermosamente distribuido,  iniciando con una terraza con piso de piedras en varios tonos de gris, con un pasillo rodeado de jardineras de flores multicolores y terminando en otro atractivo, la Fuente del Tritón, uno de los símbolos de este lugar.

Jardín Italiano

Continuando con el recorrido se llega al Jardín Japonés, que no es parecido a un jardín japonés tradicional pero igual es bello, se le llama así por la pagoda que se encuentra en el centro, es muy relajante caminar por sus senderos y ver toda la vegetación que lo compone.

Jardín Japonés

Además de esto hay un cementerio de mascotas, puertas muy antiguas, jardines amurallados y muchos senderos por los que te puedes perder y disfrutarlos.

:(

Al terminar este precioso recorrido pusimos rumbo a Dublín a nuestro hospedaje el "Dublin Vikings Place", los cuales son unos apartamentos. Algo que no mencionaban en la página es que el dueño no se encuentra en el establecimiento, tienes que marcarle para que te de la clave de acceso y el wifi, si no tienes línea la vas a pasar mal, por lo que debes ponerte en contacto antes de llegar. Afortunadamente un alma caritativa nos prestó su móvil para hacer la llamada y asunto arreglado.

Una fotito que tomé en la noche

Después corrimos hacia Europcar pues ya había pasado la hora de entrega, afortunadamente las personas de la agencia fueron muy amables y no éramos los últimos en entregar el carro, por lo que no nos regañaron. Este día era el cumpleaños de mi mamá, por lo que fuimos a cenar comida árabe, caminamos un rato por la ciudad y nos fuimos a dormir pues al día siguiente tomaríamos un vuelo con rumbo a Londres!

miércoles, 18 de julio de 2018

La ruta de los Castillos


Este día realizamos una ruta por varias construcciones de importancia arquitectónica e histórica para Irlanda, fue un día que disfruté muchísimo. Hicimos el siguiente recorrido:



Iniciamos yendo hacia el sur de Cork para visitar el “Charles Fort”Esta construcción data del siglo XVII y es un fuerte con forma de estrella y ha sido testigo de múltiples batallas, actualmente es monumento nacional. Este lugar es un conjunto de bastiones, baluartes, bodegas, edificios militares, barracones y murallas en diversos estados de conservación. Además las visitas hacia el Río Bandon son encantadoras. Aquí desayunamos en un pequeñp café que se encuentra dentro del fuerte, la gente muy amable.

Fuerte de Carlos

A continuación nos dirigimos hacia el norte rumbo a Cahir para visitar su castillo, el cual es uno de los más grandes y mejor conservados del país. Fue construido en el siglo XII. Las visitas son guiadas y vale la pena pues te van detallando poco a poco la capacidad defensiva de las diversas estructuras, que de otro modo, pasarían desapercibidas. El emplazamiento a orillas del rio es muy bonito.

Castillo de Cahir

Seguimos hacia el norte para visitar uno de los lugares que más me gustó en Irlanda, la “Rock of Cashel”. Esta construcción tiene vestigios desde el siglo V pero la mayoría de la construcción data del siglo XII y XIII. Pasó de ser fortaleza a Abadía y posteriormente fue abandonada en el siglo XVIII. Aquí ocurrió un acontecimiento importante pues San Patricio convirtió al cristianismo al Rey de Munster.

Rock of Cashel
Hay varios edificios que se pueden visitar de los cuales 2 son muy importantes:

La Catedral, de planta cruciforme y es el edificio principal e imponente de este lugar, en ella se encuentran 3 tumbas del siglo XVI con relieves muy bien conservados.

La Capilla Cormac, la cual tiene una estructura muy sofisticada para los estilos del lugar y tiempo en que fue construida, destaca uno de los frescos irlandeses mejor conservado.

Capilla Cormac

Para mi fue toda una experiencia, había mucho viento y unas gotitas de lluvia, pero la visita valió la pena, me encantó La Roca!
Por último nos fuimos hacia Kilkenny. Nos hospedamos en el Glendine inn por 60 Eu sin desayuno. El lugar muy agradable, con estacionamiento y se encuentra sobre un bar. Dejamos el coche y caminamos hacia el centro para visitar la ciudad.

Kilkenny

Una de las atracciones más importantes de este lugar es el Castillo de Kilkenny y por poco alcanzamos a entrar pues el día fue muy apresurado y llegamos un poco tarde. Por fuera es un castillo muy bonito y grande, por dentro, da la impresión de que es un palacio con múltiples habitaciones bellamente decoradas y lujosas. Aquí mismo se encuentra una parte de la Galería Nacional de Arte. Los jardines también son muy bonitos y hacen la estampa perfecta.

Castillo de Kilkenny

Después caminamos un poco por el centro de la ciudad y llegamos hasta la Catedral de Santa Canice (no sé la traducción al español del nombre de esta Santa) Como ya era muy tarde no pudimos entrar pero leí que hay una colección de arte funerario y se puede acceder a su torre.

Catedral
Regresamos al B&B para cenar en el Pub y fue muy bueno el salmón que comimos a precio regular. Este día, repito, fue uno de los que más disfruté de este viaje.

lunes, 16 de julio de 2018

Península de Dingle y Anillo de Kerry


Este día fue muy corto y tocó recorrer la Península de Dingle, después del desayuno nos recibió un día lluvioso y con algo de neblina. Lo primero que visitamos fue el Paso de Connor, el cual es un parador con unas vistas muy bonitas, pero como había neblina se vio muy poco.

La gran vista desde el Connor Pass

La siguiente parada fue la Iglesia de Kilmalkedar, una iglesia que data del Siglo XII y está relacionada con San Brendan (no sé si exista traducción), es un monumento nacional de Irlanda y es más bien modesto. Lo importante desde mi punto de vista en estos lugares es lo antiguos que son y hechos de materiales como los ladrillos siguen en pie.

Iglesia de Kilmalkedar

Posteriormente fuimos a conocer el Oratorio Gallarus, la cual es una iglesia paleocristiana que puede datar del Siglo VI. Lo bello de la construcción es que está construida solamente con piedras sobrepuestas (sin algún material que las una) y lleva así más de 1000 años.

Oratorio Gallarus

Por último fuimos a Dingle y recorrimos su malecón, aunque por el frío y lo empapados que estábamos no nos dieron muchas ganas de estar afuera. Estuvimos alrededor de media hora y luego fuimos a la playa de Inch sólo para pasar el rato. Regresamos temprano al hotel, cenamos en el mismo lugar y después a dormir. Debo decir que este día no fue tan bueno como el resto, por lo que si no tienes tiempo podrías omitirlo.


Al día siguiente recorrimos el Anillo de Kerry, una de las rutas más famosas por Irlanda. Hay varias formas de realizar el recorrido pero los camiones turísticos lo hacen en sentido contrario de las manecillas del reloj y como la carretera es muy estrecha se evitan los tapones.
Visitamos los siguientes destinos:
  •  La Fortaleza de Staigue
  •  El mirador Lady’s View
  •  La Casa de Muckross
  •  La Abadía de Muckross
  •  El Castillo de Ross

Me gustó muchísimo el circuito, como curiosidad encontramos un cruce de Leprechauns jejeje. Les dejo las fotos del recorrido.

Fortaleza de Staigue
Lady's View
Casa de Muckross
Abadía de Muckross
Castillo de Ross
Al terminar pusimos rumbo a Cork, la segunda ciudad más grande de Irlanda y nos hospedamos en el Kinlay House Hostel Cork, un hostal bastante agradable. La habitación privada costó 50 Eu. desayuno incluido.

Salimos a dar una vuelta por la ciudad aprovechando los días tan largos y para aprovechar y comer. 

Cork
Catedral de Cork


lunes, 12 de marzo de 2018

El Burren y los Acantilados de Moher


Este día recorreríamos uno de los íconos de Irlanda, los Acantilados de Moher, en el camino se encuentra un lugar único en el mundo, El Burren, al cual también le dedicaríamos una visita.



Salimos de Galway bien desayunados y pusimos rumbo al primer destino, el Castillo de Dunguaire. Este castillo data del siglo XV y se encuentra en la bahía de Galway. Este lugar ha sido set de algunas películas, ninguna de las cuales he viste jejeje. Durante el verano está abierto para los visitantes, cuesta 5.5 E, pero como había muchísima gente y queríamos dedicarle más tiempo a los acantilados de Moher no entramos.

Castillo de Dunguaire

En la carretera inició a cambiar el paisaje, el pasto comenzó a motearse de piedras grises, cada vez más abundantes, estábamos entrando al Burren. Este lugar, que significa lugar pedregoso en gaélico, es rico en yacimientos arqueológicos pues abundan las tumbas, además de vegetación creciendo en las grietas.

El Burren
Continuamos el camino hacia la Abadía de Kilmacduagh. Al igual que muchas construcciones medievales, esta se encuentra en ruinas, pero tiene una vibra diferente, probablemente debido a que estábamos solos o por lo diferente del paisaje, disfruté mucho del lugar. La torre Irlandesa es su ícono. La entrada es libre, aunque parece que está cerrado puedes pasar.

Abadía

El siguiente destino está en el mero centro del Burren, el Dolmen de Poulnabrone, el cual data de hace 5000 años! Es un monumento funerario en el cuál se encontraron muchos restos humanos. Es increíble como el tiempo pasa tan rápido para los seres humanos pero tan lento para sus construcciones. En la salida, encontramos a un artesano muy curioso que habla muchos idiomas (español incluido) que hacía collares con tu nombre en druida.

El Dolmen

Para finalizar este día nos dirigimos a la cereza del pastel, los Acantilados de Moher. La estacionada es de locos, nos tardamos cerca de una hora en poder encontrar lugar, pero lo logramos! La entrada cuesta 6 E por persona e incluye el estacionamiento.

Este lugar es mágico, me gustó muchísimo! Lo malo, es que ya había visitado Slieve League y aunque las comparaciones no son buenas, los otros acantilados me dejaron sin habla, probablemente fue por la masificación del lugar, todo muy “bonito” muy accesible, le faltó un poco lo salvaje, peeero aún así me encantó. La entrada se encuentra justo en el centro por lo que puedes recorrerlos hacia la derecha o a la izquierda, también te puedes salir un poco del sendero establecido y ver más allá casi hasta pequeños pueblitos.





Destaca mucho una construcción, la Torre de O’Brien, a la cual puedes acceder por 2 E y ver los acantilados desde un poco más alto. En este lugar me llegó otro momento viajero… no sé. El pensar que estas formaciones han tomado miles de años en formarse, en permanecer me hizo recordar lo efímera que es la vida de los seres humanos, hay que aprovechar cada segundo!

Después de recorrer los acantilados en ambos sentidos comenzó a llover, así que aprovechamos para conocer el centro de visitantes. La verdad sea dicha, aunque estén muy bien planeados, son educativos y todo, nunca he disfrutado de esto, igual para los niños está más interesante.

Salimos ya tarde del lugar, aprovechamos al máximo nuestra estadía y partimos hacia Tralee, para hospedarnos en el Tralee Holliday Lodge, 135 E habitación doble con desayuno incluido por dos noches.

Cenamos en el Cassidy’s Restaurants la comida completa en 30 E por los dos, estuvo delicioso, la gente muy amable, recomiendo ampliamente este lugar. Caminamos un poco por la ciudad de noche para bajar un poco la comida y fuimos a dormir.



jueves, 8 de marzo de 2018

La Abadía de Kylemore


Este día recorrimos uno de los lugares que más me gustó de la Isla Verde, la Abadía de Kylemore, este lugar se encuentra a 1:20 hrs de Castlebar.

Este lugar fue construido por un matrimonio inglés que se enamoró de Conemara, inicialmente como un castillo con jardines victorianos, al morir la esposa el dueño lo perdió, tras ser vendido y descuidado, una orden de monjas lo adquirió y sirvió como un colegio de mujeres hasta el 2010.



La Abadía es hermosa, al llegar te recibe con una vista reflejada en el lago que es toda una postal. La entrada cuesta 13 E con descuento en compras online. Se adquiere una audioguía y el recorrido inicia. Se pueden ingresar a varias habitaciones del edificio principal pero las fotos están prohibidas. Por dentro no es nada del otro mundo.

Interior de la Abadía

El edificio que más me gustó fue la Iglesia Gótica, donde se encuentran los restos del matrimonio, pues fueron enterrados aquí. Este pequeño templo por fuera no es nada fuera de lo común, pero por dentro se encuentra tapizado del mármol de Conemara, un mineral de diversos colores pastel que le da una belleza sin igual.

Iglesia Gótica

Mármol de Conemara

Para llegar al Jardín Victoriano amurallado se pueden tomar dos rutas, la larga y la corta, tomamos las dos de ida y vuelta. El jardín tiene muchas flores, vegetales y árboles, algunos bastante exóticos para Irlanda y está muy bien distribuido, aquí aproveché para experimentar con mi cámara y sacar unas fotos que me agradaron bastante jejeje.

Jardín Victoriano

En conjunto, la Abadía de Kylemore es increíble, tiene una historia trágica pero muy romántica, edificios bellísimos, un lago que le da ese toque místico y jardines muy bellos, lo recomiendo ampliamente.

Al terminar de visitar este hermoso lugar nos fuimos hacia Galway, alrededor de una hora de camino y visitamos la Catedral, debo decir que me sorprendió muchísimo el interior del templo, de estilo renacentista, tiene vitrales multicolores y altas columnas, que agregando el concierto de órgano que coincidió con nuestra visita hizo una visita redonda.

Interior de la Catedral

Nos hospedamos en el Corrib View Guesthouse, que bastante más caro que los otros alojamientos, nos costó 130 E habitación doble con desayuno incluido.


jueves, 1 de marzo de 2018

Abadía de Sligo y Bahía de Clew


Salimos de Donegal alrededor de las 10 de la mañana, tras una hora de camino llegamos a Sligo, aquí visitamos la antigua Abadía. La construcción original data del siglo XIII y tras varias destrucciones, la última reconstrucción y remodelación fue el siglo XIX.



Este edificio es bastante bonito, cuenta con varios altorelieves y esculturas de piedra, si le sumamos que en Irlanda casi siempre está nublado, nos da una atmósfera muy padre. Puedes entrar en visita guiada o por tu cuenta con un folleto explicativo en español. El lugar me gustó.



Posteriormente fuimos a Westport para visitar la Bahía de Clew. Se dice que esta bahía contiene al menos una isla para cada día del año y los paseos en bote salen del puerto de esta ciudad. Nos costó bastante encontrar el lugar adecuado para comprar el boleto pues no hay señalizaciones ni locales para la venta. En google maps se encuentra como “CLew Bay Cruises” y ahí hay que esperar a para el viaje. El costo es de 19 e por persona por un recorrido de una hora y media.



La bahía es muy bella, con muchísimas islas para visualizar, además de un montonal de medusas y hasta leones marinos encontramos en el viaje, eso sí, hacía muchísimo frío! Pero lo disfrutamos de lo lindo. Aquí dejo algunas fotitos.





Al terminar el tour pusimos rumbo a Castlebar para alojarnos en la Wodview Lodge B&B, por 70 E habitación doble y desayuno incluído.

miércoles, 21 de febrero de 2018

De vuelta a Irlanda, Glenveagh y los acantilados de Slieve League


Esta mañana desayunamos en el hostal y partimos de regreso a Irlanda. Salimos hacia el oeste y después de una hora aproximadamente llegamos al Parque Nacional de Glenveagh. La entrada al parque es gratis al igual que el estacionamiento.

A la entrada está el centro de visitantes donde puedes utilizar los sanitarios y comprar el boleto de bus que te lleva hasta el castillo de Glenveagh, además puedes comprar repelente de insectos (muy necesario). Nosotros decidimos ir caminando hasta el castillo, es una caminata de unos 40 minutos por paisajes muy bellos. La neblina que es una constante acompañante en la isla verde le da un aire místico a la naturaleza irlandesa.

Glenveagh National Park

La caminata es bastante sencilla, con un camino para peatones y una carretera, lagos, árboles de mil tonalidades de verdes y algunos montes te acompañan, al igual que un gran número de moscas! Si eres descuidado pueden meterse a tu boca o lastimarte los ojos, estas van y vienen por lo que el repelente (que no sé si sirva) te hace sentir menos vulnerable.

Castillo de Glenveagh
Llegamos al Castillo, construido en el siglo XIX, donde hay un mirador hacia el lago, bellas vistas. El gran problema fue que solamente puedes entrar en un tour guiado (7 eu pp) y el siguiente salía en dos horas, por lo que no nos fue posible visitar el interior, aunque no soy muy fan de los castillos si me dolió. Entonces visitamos los jardines, con flores de todos tipos y colores y regresamos a nuestro automóvil.

Jardines de Glenveagh

Aproximadamente 2 horas después, recorriendo carreteras principales, caminos muy estrechos y bastantes subidas muy empinadas, llegamos a uno de mis lugares favoritos de la Isla, los acantilados de Slieve League. Este lugar es hermoso, la naturaleza en su máximo esplendor, salvaje diría yo. Tuvimos la buena fortuna de que el cielo estuviera despejándose en el momento en que empezamos a recorrer el trayecto principal y el sol empezaba a colarse entre las nubes. El escenario era hermoso!

Primer acantilado

Nos estacionamos por fuera de la entrada principal de los acantilados pues había una pluma que nos impedía el paso (sólo tienes que levantarla para pasar como nos dimos cuenta después) y caminamos un poco de subida para llegar hasta el mar. Varias ventajas le veo a este lugar sobre Moher, la principal, es que no es para nada turístico y ves principalmente locales disfrutando de su país.

Acantilado principal

Como en Irlanda siempre llueve y no hay caminos para recorrer varias partes de los acantilados, el pasto es muy resbaloso y sí, me caí dos veces jejeje -_- pero el irlos caminando, poco a poco, para descubrir nuevas panorámicas lo disfruté muchísimo. Cada vez que llegas a un nuevo lugar piensas que es lo más bonito que has visto, pero caminas un poco más y se repite! Así hasta llegar al mirador principal, las imágenes que presencias no tienen comparación! (Me estremecí al recordar y escribir esto)

 

Muy cansados pero muy satisfechos regresamos al carro y nos encontramos con un perrito manejando ;) partimos rumbo a Donegal (1 hora y media de camino), donde se encuentra la Atlantic Guesthouse, 68 E habitación doble, baño compartido y desayuno incluido. A dormir.

Curiosidades irlandesas ;)